ADN, domingo 17 de octubre de 2010. EDITORIAL.

El domingo 17 de Octubre -día de la lealtad- empezamos el programa demostrando claramente cómo el Poder Judicial está del lado del que maneja poder. Esta vez, no a través del dinero del que dispone para comprar voluntades, sino más bien del poder de fuego social que detenta la fundacín de la Hermana Theresa Varela. No digo nada nuevo si comento que en Cruz del Eje el negocio de las adopciones se le parece mucho al que se da diariamente en Santiago del Estero. Por eso ni vale la pena ahondar en el tema, pero viene a colación porque la funcación de la “Gran Hermana” también podría ser un eslabón de ese toma y daca donde la Justicia debería tener una participación necesaria. ¿Y será por eso que nunca se investigó la denuncia de dos padres sustitutos de dos menores que habían sido entregadas por Varela? Claro está que no se trataba de cualquier denuncia, sino de un hecho que bien podría haber sido tipificado como de abandono de persona y de abuso sexual en contra de dos niñas que habían nacido justamente en un territorio donde todo había sido sufrimiento. En fin, la Jueza Nancy Ruth Menehem escondió la exposición de los nuevos tutores de las pequeñas y de ahí en más, el resto de los integrantes de Tribunales de Cruz del Eje hizo el resto hasta que se archivó la causa. A ese resultado se llegó luego de 5 años de inacciones y omisiones.

Luego ADN siguió en la ciudad del noroeste cordobés para demostrar cómo el gobierno actúa por espamos. Hace pocos años se dijo que para proteger el medioambiente se iban a instalar vertederos regionales para depositar y tratar los residuos que generan todos los pueblos del interior provincial. Entonces se tomaron créditos internacionales -del BID en este caso- para financiar todas las obras que había que realizar. Para Cruz del Eje los cordobeses destinamos 4 millones de pesos, terminamos el vertedero controlado, pero ¿saben qué? La basura se tira en un bosque autóctono, donde sin ningún tipo de tratamiento ni separación SE QUEMA.

ADN siguió con un informe sobre las incontables irregularidades que comete el dueño del Sargento Cabral y cómo los encargados del control del establecimiento se hacen los giles para que los bailes más populares de Córdoba sigan realizándose ahí.

Finalmente demostramos cómo los laboratorios que importan la píldora del día después, pueden comercializar esa pastilla gracias a una gran cantidad de organismos estatales que se hacen los que no saben que ese fármaco es ilegal. ¿qué hay detrás de todo eso? No lo podemos afirmar por una cuestión legal, pero en ADN sospechamos que las coimas alimentan el negocio y congelan los controles que la ANMAT entre otros deberían realizar.

Esto fue ADN, un domingo en el que se festejó el día de la madre y de la lealtad al mismo tiempo; y esas dos causas nos llevaron a hacer “El Sifonazo” con Olga Riutort, peronista, madre y eterna candidata para lo que sea...